La imagen de cabecera representa exactamente como me siento en el momento en que escribo estas palabras. Después de un largo periodo de tiempo de no vernos por aquí vuelvo para desempolvar un poco el hábito de la escritura, de hecho, esto de los hábitos se me ha ido estropeando las últimas semanas, cada día me encuentro un poco menos excitado para levantarme de la cama y sentarme a escribir, leer, jugar, o hacer cualquier cosa que venía haciendo con esmero y rutina los días en que escribía el blog de manera regular, aunque es algo en lo que me encuentro trabajando enérgicamente cada día, ser una persona depresiva es un pesar muy a su manera. En fin, con un bloqueo lector y una cantidad severa de tatuajes doy pie a esta entrada comentando que no esperen algo de inmensa calidad o extensión, imaginen a un adicto a medio camino de su rehabilitación predicándoles los salmos que acaba de aprender leyendo su biblia de bolsillo roída en un momento de decadencia pura mientras se aguantaba la agonía de tomarse unos tragos o inyectarse heroína un sábado por la noche, imaginen todo ese sudor, imaginen todo ese sufrimiento, apenas un resquicio de alma mendigante de todo el tesoro que pudo haber sido.
Como comente en el párrafo anterior, llevó con un bloqueo lector a mi consideración severo desde finales del mes de octubre y principios del de noviembre. Esto no es algo nuevo, me ha ocurrido en algunas ocasiones durante mi corta carrera como lector constante, desde hace un par de años me he enfrentado a períodos de apatía lectora constantemente, algunos son más largos y más severos que otros, el último de hecho no fue tan grave como ahora en retrospectiva lo veo, al menos no tan horrible como en el que me encuentro. Pero bueno, sueno demasiado fatalista, esto no quiere decir que no he leído algún que otro libro este mes, más bien a lo que me refiero es que el ritmo en el que me encontraba bajo estrepitosamente, y no solo eso, sino que también disminuyó la pasión; los días se sucedieron y conforme avanzaban me daban menos ganas de comenzar una nueva lectura o de seguir aquellas que tenía pendientes, no fue hasta que gracias a un canal de un muy bella y amigable chica que hace contenido de libros y lectura en YouTube pude recuperar un poco el interés, además, ahí mismo vi un par de consejos que me han resultado útiles para ir poco a poco recuperando el gusto y emoción por darle vuelta a las páginas cada día. Algunos de los consejos que obtuve de ahí fueron muy simples y sencillos dentro de los cuales se encontraban recomendaciones como "volver a lo seguro", es decir, leer aquello que siempre te ha gustado, tanto autores, tramas, géneros y estilos de escritura con los que te sientes seguro y ya conoces de sobremanera; además, estaba el "leer cosas fáciles", intentar tramas no tan enrevesadas y plumas ágiles y de fácil comprensión, optar por lecturas rápidas y no tan complejas; fue por lo mismo que le di por fin una oportunidad a "Material sensible" de Neil Gaiman, esta obra cumplía con los dos puntos que mencione anteriormente, ser de fácil acceso (es una colección de relatos, cuentos y poemas) y estar dentro de mi zona de confort. Después de muchos intentos y horas y horas del mes por fin lo terminé y quedé bastante satisfecho, tanto que decidí seguir la misma línea y es donde me encuentro hoy, leyendo a Gaiman, y a veces a King entre renglones. Una vez explicado mi proceso de bloqueo quiero hacer una mención honorífica a una obra que me encantó, antes de comenzar material sensible y en pleno hundimiento dentro de un hoyo muy profundo del cual parecía que nunca saldría tuve la oportunidad y el bello milagro de que en mis manos cayera la obra "Bartleby, el escribiente", un clásico de la mano de Herman Mellville. Esta obra es aunque corte extensamente profunda, ha sido una trama que repasa temáticas que son vigentes hasta hoy en día y de los cuales se lleva mucho tiempo debatiendo, de lo más común que la gente comente es que este libro nos hace reflexionar alrededor de la lucha de clases, de la decadencia productiva dentro del sistema laboral en el que estamos, de la alienación del trabajador, de la psicología del poder y las masas y en general bordea temas de la conducta y naturaleza psicológica humana. Dentro de los temas que explora uno de los que más me llamó la atención fue el lado moral que roza, este dilema de ética "aplicada" donde se indaga en la situación de como es el buscar ayudar a alguien que no quiere ser ayudado de ninguna manera. También me encanta el tema del libre albedrío y la esencia y la realidad de la voluntad y la toma de decisiones. Tengo guardados en mi Kindle un par de pensamientos que me parecen excelsos, estos mismos los expresa el protagonista de la obra, el mismo abogado que nos narra la historia de Bartleby dentro del libro/cuento; me permito citar a manera de paráfrasis uno de los fragmentos del texto que son de mis favoritos y a mi parecer engloba perfectamente lo que esta obra representa: "A mi parecer el era víctima de un mal incurable podía ofrecerle limosnas a su cuerpo pero esto no serviría de nada, por que no era su cuerpo el que estaba enfermo si no su alma, y a está no podía llegar".
El mismo bloqueo lector se ha manifestado de alguna manera en otros aspectos de mi vida, aunque no lo llamaría bloqueo, en el lado musical de mi persona también he sufrido algún tipo de vacío, esto debido a que no he encontrado nuevo material que me llamase suficiente la atención o con el que conectarse lo necesario como para disfrutar por largo rato de él. No fue hasta gracias a unas pláticas con una muy buena amiga que es muy fan de la autora que mencionare a continuación que encontré algo sobre lo que posar mi atención, a mis oídos llegó el álbum "Folklore" de la mano de nuestra amiga, la rubia favorita del mundo, Taylor Swift. Cabe aclarar que estas anotaciones ya las hice con antelación, sobre todo por que esta amiga me pidió que le expresase todos los comentarios posibles que resultaron de mi experiencia conectando con este álbum, y he de decir que no fueron pocos, además, en general son bastante positivos. Considerando que este es el tercer álbum de Swift que escucho con toda regla y comparándolo con estos, puedo describirlo como un disco experimental e introspectivo musicalmente, líricamente retórico y con una voz más madura, es una obra que en su completitud expresa aún más la capacidad poética natural de Taylor, refiriéndose a su habilidad para contar historias. Exploradora de los géneros electro-indie-folk, con algunos tintes de country folk, Swift baja el tempo respecto al pop predominante que había mostrado hasta el momento y hace una obra más enigmática, mucho más cerrada, y por lo tanto, a mi percepción, más especial. respecto a las canciones, "Illicit affairs" me parece una joya, "Exile" es una daga directa al corazón, "The last" es el track más picante, "August" suena como la más comercial, es la más ritmera y aun asi es impredecible a momentos lo que la hace disfrutable a su manera; "Cardigan" resulta buena después de escucharla unas cuantas veces hasta que la entiendes, es mas lenta pero sabes que tiene que ser así, pero no me deja de fastidiar ese sonido raro de bajo en el fondo que le encanta a Taylor, "Betty" es un guiño country; "The 1" a mis ojos puede ser la más popera, pero es una gran primera pista del álbum, cumple su función; "Mirrorball" musicalmente puede ser mas, le falta energía, poder; "Epiphany" cuando la volví a escuchar ya no le entendí; "Invisible string" siento que sigue la fórmula de august pero después de escuchar esta resulta más bien en nada, inferior pues; "Mad woman" es la canción de venganza y dolida que estaba esperando, es muy típica de lo que Swift suele crear, sin embargo, tiene una linea que me encanta; por último, el track "Peace" me resulta bonita, linda, sin más. "My tears ricochet", "Seven", "This is me trying" y "Hoax" son tracks sobre los cuales no tengo opinión alguna. Sin duda una gran experiencia que me deja con varios pendientes, dentro de los cuales están el escuchar su su disco hermano "Evermore" y ver el documental de sesión de estudio que se grabó en tiempos de pandemia de este álbum; si no lo has escuchado no me queda más que recomendarlo y te formes tus propias opiniones, quizá coincidamos en algo o quizás no, al final de todo, de eso se trata.
Dista decir que lo mismo ha sucedido referente al temas de videojuegos en mi vida, he explorado de todo y a la vez nada, he decidido seguir los consejos que obtuve con los libros y aplicarlo aquí, por lo que este mes retome videojuegos que me dieron muchas horas de diversión volteando atrás en mi infancia. La saga de Gears of War ha sido una franquicia emblemática en mi vida, he jugado todos los que han salido de momento, algunos de manera más breve que otros, pero quise explorar de nuevo todas y cada una de las campañas y qué mejor manera que empezar con la versión "Ultimate" del primer videojuego, una experiencia rediseñada en alta definición, con mejores gráficos y en una consola mucho más potente para disfrutar al máximo de ella, me remonte a tiempos remotos donde muchas balas, sangre y los comentarios ruines de Marcus Fenix eran todo lo que necesitaba para escapar de la triste realidad a un mundo de fantasía, acción y entretenimiento en estado puro, aún tengo planeado volver a visitar títulos de los cuales no tuve en su momento la oportunidad de jugar más a fondo como el spin-off "Gears of war Judgement" o la reinvención que ofrece "Gears 4"; además de intentar de entregas más recientes de las cuales he tenido no más que una sola probada como lo son "Gears 5" o "Gears tactics". Pero primero y antes que nada quiero también visitar una saga que en mi adolescencia me dio mucho más de lo que alguna vez desee, "Assassins Creed", mi objetivo es retomar desde la trilogía que comenzó con el nuevo estilo RPG para refrescarme un poco y ver qué es lo nuevo que han metido en esta franquicia, para esta recta final de noviembre me encontrarás en las mañanas y tardes disfrutando tal vez de un libro y entre controles y teclados intercambiando entre "AC Origins" o unas pocas partidas de "League of Legends".
Fue una entrada corta pero lo suficientemente extensa para no quemar de nuevo mi intención por escribir, dejo esto aquí, casi 3 horas antes de salir de la ciudad para asistir a un evento social al cual no tengo muchas ganas de ir pero me fuerzo para mantener mi interacción social dentro de lo que exige la necesidad humana, para el viaje no llevo más que dos cervezas, mi chaqueta denim y unos cigarros Benson con un encendedor dos puntos para disfrutar de una gran noche en mis 20, que emoción...
😒




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